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Reconocer la carne reconstituida

Las proteínas y enzimas animales, como el fibrinógeno y la trombina, no tienen ni sabor ni color y ya están presentes en la carne por naturaleza. Por ello, resulta prácticamente imposible encontrar estas sustancias en la carne reconstituida. Sin embargo, suele ser posible reconocer los productos cárnicos reconstituidos y moldeados. Por ejemplo, por su forma lisa, idéntica o particular.

En ciertos productos reconstituidos aún se puede distinguir claramente la estructura de la carne. Este caso se produce sobre todo cuando la carne ha sido reconstituida con fibrinógeno y trombina. En este caso, la carne conserva la estructura de la carne original. En estos productos se puede ver que la carne ha sido compuesta por varios trozos de carne diferentes (y relativamente grandes).

En la etiqueta o en el envase

Para algunos productos cárnicos es difícil determinar si han sido reconstituidos. En tal caso, esto se indica en el envase. Los fabricantes de productos de carne reconstituida indican en el envase que se trata de un producto reconstituido, mencionando el procedimiento y los ingredientes. Actualmente, la información en las etiquetas puede variar. A veces se indica que se ha añadido proteína vacuna o porcina, o que el producto ha sido reconstituido con trombina o fibrinógeno (o fibrina). A veces se indica que se trata de un producto aglutinado y/o moldeado. También se puede encontrar la indicación "aglutinante:  proteína (vacuna) o proteína (porcina)". Una indicación clara que se usa más desde hace poco es: "reconstituida de trozos de carne". La Comisión Europea está elaborando una legislación para toda la Unión Europea, para que los consumidores puedan encontrar información clara, uniforme y comprensible en los envases.